Dental Hygiene Dilemma
by Jay-Z
MALA CONCIENCIA: Han min noon toon han toon han
BUENA CONCIENCIA: No, Jeff
MALA CONCIENCIA: Han toon ran toon ran toon fran min han toon ran toon nan toon fram
BUENA CONCIENCIA: No, no, no
JEFF: ¡Tío, esta cosa es estupenda! ¡Es como si Donovan mismo se me hubiera aparecido en mi propia televisión con palabras de paz, amor y sabiduría cósmica y eterna! Dirigiéndome. Guiándome. Por senderos de negligencia pseudo-kármica y eterna en medio de mi emisión nocturna inducida por las drogas.
BUENA CONCIENCIA: Oh, soy tu buena conciencia, Jeff. Lo sé todo, lo veo todo. Soy una matriz de pulso de amor cósmico, convertido en interpositivo en tecnicolor.
JEFF: ¿Mm? ¿Dónde has comprado ese incienso? Es muy chulo.
BUENA CONCIENCIA: Es la misma fragrancia misteriosa, exótica y oriental con la que se lo hacían los Beatles.
JEFF: Creo que la he reconocido. Sniff. Sniff. Mmm. ¿Qué es eso, musk? Mmm.
BUENA CONCIENCIA: Jeff, sé lo que es bueno para ti.
JEFF: Vale. Eres heavy.
BUENA CONCIENCIA: Sí, Jeff, soy tu luz guía. Escúchame. ¡No rompas las toallas, Jeff!
MALA CONCIENCIA: ¡Vete a mear, pequeño estúpido!
JEFF: Eh, tío, ¿qué pasa?
BUENA CONCIENCIA: No le escuches, Jeff, no es bueno. ¡Te hará hacer cosas malas!
JEFF: Quieres decir, ¿me hará pecar?
MALA CONCIENCIA: Sí, Jeff. PECAR.
JEFF: ¡Guau!
MALA CONCIENCIA: Jeff, me gustaría tener unas palabras contigo... sobre tu alma.
BUENA CONCIENCIA: ¡No, no escuches, Jeff!
MALA CONCIENCIA: ¿Por qué estás desperdiciando tu vida, noche tras noche, tocando esta música de comedia?
JEFF: ¡Tienes razón, soy demasiado heavy para estar en este grupo!
MALA CONCIENCIA: Música de comedia...
BUENA CONCIENCIA: ¡Jeff, tu alma!
Oh... Demasiado heavy para...
JEFF: En este grupo todo lo que conseguiré es tocar la música de comedia de Zappa. ¡Apesta!
BUENA CONCIENCIA: ¡Jeff!
JEFF: ¡Me pongo muy nervioso!
MALA CONCIENCIA: Por supuesto que sí, mi niño.
JEFF: ¡Las cosas que me hace hacer siempre son rarezas!
MALA CONCIENCIA: Por eso sería mejor dejar ese empleo tan duro.
JEFF: ¡Y abandonar el grupo!
MALA CONCIENCIA: ¡Lo harás a lo grande!
JEFF: ¡Eso es!
MALA CONCIENCIA: ¡Por supuesto!
JEFF: ¡Y entonces no seré pequeño!
Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja
JEFF: ¡Cof, cof! Ahmet Ertegun usó esta toalla de alfombra de baño hace seis semanas en un motel rancio en Orlando, Florida, con mayor cantidad de moho que cualquier casa de huéspedes dentro de los límites territoriales de los Estados Unidos, excluyendo naturalmente las posesiones tropicales... ¡Cof, cof! ¡Aún está húmedo! ¡Qué aroma! ¡Esto es lo mejor con lo que me he puesto nunca! ¿Qué puedo decir de este elixir? ¡Pruébalo en los filetes, limpia el nylon, poco peligroso, está hecho para la casa, la oficina y las frutas!
MALA CONCIENCIA: Este es tu yo real, Jeff. Rompe unos cuantos ceniceros más. Libérate de un poco de esa tensión interior. ¡Deja el grupo de comedia! ¡Monta tu propio grupo! ¡Heavy! ¡Como Grand Funk! O Black Sabbath...
BUENA CONCIENCIA: No, Jeff...
¡Lo hemos cogido!
BUENA CONCIENCIA: Paz... Amor...
MALA CONCIENCIA: ¡Cojones!
JEFF: ¿Qué puedo decir de este elixir?
MARK: ¡Jeff se ha quedado colgado con esa cosa!
BUENA CONCIENCIA: Nunca debería haber usado ese elixir, sólo limitarse al incienso. Oh, Atlantis...
HOWARD: Ese era Billy la Montaña vestido como Donovan desapareciendo en una pantalla de televisión montada en la pared. Jeff está flipando. ¡El cansancio de la carretera! ¡Tenemos que hacerle volver a la normalidad antes de que aparezca Zappa y robe la idea se lo haga hacer en la película!
MALA CONCIENCIA: Tienes una brillante carrera por delante de ti, mi niño. ¡Sólo sal de este grupo!
MARK: Howard, ahí estaba Studebacher Hoch vestido como Jim Pons dándo instrucciones para su carrera al bajista de un grupo de comedia orientado hacia al rock. La imaginación de Jeff se ha ido más allá de la franja de comprensión del público.
HOWARD: ¡Jeff, Jeff, soy yo, el Fluorescente Leech!
MARK: ¡Jeff, Jeff, soy yo! ¡Eddie!
BUENA CONCIENCIA: No, Jeff
MALA CONCIENCIA: Han toon ran toon ran toon fran min han toon ran toon nan toon fram
BUENA CONCIENCIA: No, no, no
JEFF: ¡Tío, esta cosa es estupenda! ¡Es como si Donovan mismo se me hubiera aparecido en mi propia televisión con palabras de paz, amor y sabiduría cósmica y eterna! Dirigiéndome. Guiándome. Por senderos de negligencia pseudo-kármica y eterna en medio de mi emisión nocturna inducida por las drogas.
BUENA CONCIENCIA: Oh, soy tu buena conciencia, Jeff. Lo sé todo, lo veo todo. Soy una matriz de pulso de amor cósmico, convertido en interpositivo en tecnicolor.
JEFF: ¿Mm? ¿Dónde has comprado ese incienso? Es muy chulo.
BUENA CONCIENCIA: Es la misma fragrancia misteriosa, exótica y oriental con la que se lo hacían los Beatles.
JEFF: Creo que la he reconocido. Sniff. Sniff. Mmm. ¿Qué es eso, musk? Mmm.
BUENA CONCIENCIA: Jeff, sé lo que es bueno para ti.
JEFF: Vale. Eres heavy.
BUENA CONCIENCIA: Sí, Jeff, soy tu luz guía. Escúchame. ¡No rompas las toallas, Jeff!
MALA CONCIENCIA: ¡Vete a mear, pequeño estúpido!
JEFF: Eh, tío, ¿qué pasa?
BUENA CONCIENCIA: No le escuches, Jeff, no es bueno. ¡Te hará hacer cosas malas!
JEFF: Quieres decir, ¿me hará pecar?
MALA CONCIENCIA: Sí, Jeff. PECAR.
JEFF: ¡Guau!
MALA CONCIENCIA: Jeff, me gustaría tener unas palabras contigo... sobre tu alma.
BUENA CONCIENCIA: ¡No, no escuches, Jeff!
MALA CONCIENCIA: ¿Por qué estás desperdiciando tu vida, noche tras noche, tocando esta música de comedia?
JEFF: ¡Tienes razón, soy demasiado heavy para estar en este grupo!
MALA CONCIENCIA: Música de comedia...
BUENA CONCIENCIA: ¡Jeff, tu alma!
Oh... Demasiado heavy para...
JEFF: En este grupo todo lo que conseguiré es tocar la música de comedia de Zappa. ¡Apesta!
BUENA CONCIENCIA: ¡Jeff!
JEFF: ¡Me pongo muy nervioso!
MALA CONCIENCIA: Por supuesto que sí, mi niño.
JEFF: ¡Las cosas que me hace hacer siempre son rarezas!
MALA CONCIENCIA: Por eso sería mejor dejar ese empleo tan duro.
JEFF: ¡Y abandonar el grupo!
MALA CONCIENCIA: ¡Lo harás a lo grande!
JEFF: ¡Eso es!
MALA CONCIENCIA: ¡Por supuesto!
JEFF: ¡Y entonces no seré pequeño!
Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja
JEFF: ¡Cof, cof! Ahmet Ertegun usó esta toalla de alfombra de baño hace seis semanas en un motel rancio en Orlando, Florida, con mayor cantidad de moho que cualquier casa de huéspedes dentro de los límites territoriales de los Estados Unidos, excluyendo naturalmente las posesiones tropicales... ¡Cof, cof! ¡Aún está húmedo! ¡Qué aroma! ¡Esto es lo mejor con lo que me he puesto nunca! ¿Qué puedo decir de este elixir? ¡Pruébalo en los filetes, limpia el nylon, poco peligroso, está hecho para la casa, la oficina y las frutas!
MALA CONCIENCIA: Este es tu yo real, Jeff. Rompe unos cuantos ceniceros más. Libérate de un poco de esa tensión interior. ¡Deja el grupo de comedia! ¡Monta tu propio grupo! ¡Heavy! ¡Como Grand Funk! O Black Sabbath...
BUENA CONCIENCIA: No, Jeff...
¡Lo hemos cogido!
BUENA CONCIENCIA: Paz... Amor...
MALA CONCIENCIA: ¡Cojones!
JEFF: ¿Qué puedo decir de este elixir?
MARK: ¡Jeff se ha quedado colgado con esa cosa!
BUENA CONCIENCIA: Nunca debería haber usado ese elixir, sólo limitarse al incienso. Oh, Atlantis...
HOWARD: Ese era Billy la Montaña vestido como Donovan desapareciendo en una pantalla de televisión montada en la pared. Jeff está flipando. ¡El cansancio de la carretera! ¡Tenemos que hacerle volver a la normalidad antes de que aparezca Zappa y robe la idea se lo haga hacer en la película!
MALA CONCIENCIA: Tienes una brillante carrera por delante de ti, mi niño. ¡Sólo sal de este grupo!
MARK: Howard, ahí estaba Studebacher Hoch vestido como Jim Pons dándo instrucciones para su carrera al bajista de un grupo de comedia orientado hacia al rock. La imaginación de Jeff se ha ido más allá de la franja de comprensión del público.
HOWARD: ¡Jeff, Jeff, soy yo, el Fluorescente Leech!
MARK: ¡Jeff, Jeff, soy yo! ¡Eddie!
¡Guauu! ¿Qué puedo decir de este elixir?
MARK: Póntelo en tus filetes, eh, mándalo a ultramar, [...], y póntelo en tu tabla de surf para no resbalarte, y pruébalo en tu [...], y en los, los globos rojos, puedes llenar todos los globos con él. Póntelo en las... en tus... en tus pizzas, póntelo en los zapatos, atá tu micrófono con él, y llena tus neumáticos con él.
HOWARD: Úsalo para limpiar tu piscina, véndeselo a tu madre y dile que es un tinte para el pelo Rit, ni siquiera podrás creer lo que sucederá cuando te almidones la camisa con él, el planchado es más fácil y las ventanillas de tu coche no han tenido mejor aspecto en toda tu vida. Damas y caballeros, podéis inhalarlo, y hace que tu voz suene tres tonos más aguda, y ni siquiera podrás soportar lo que pasa cuando te lo pones en el pelo, como un tónico capilar. Je, je. Y si alguna vez lo pruebas como...
JIM PONS: Remoja tus camisas en él, remoja tus dientes en él. Que toque el piano. Síguelo por toda la manzana. Llévalo en vez de los vaqueros. Baña con él a tus perritos. Dáselo de comer a tus patos. Úsalo en lugar del cloro en tu piscina. Respíralo. Ámalo.
HOWARD: Úsalo para limpiar tu piscina, véndeselo a tu madre y dile que es un tinte para el pelo Rit, ni siquiera podrás creer lo que sucederá cuando te almidones la camisa con él, el planchado es más fácil y las ventanillas de tu coche no han tenido mejor aspecto en toda tu vida. Damas y caballeros, podéis inhalarlo, y hace que tu voz suene tres tonos más aguda, y ni siquiera podrás soportar lo que pasa cuando te lo pones en el pelo, como un tónico capilar. Je, je. Y si alguna vez lo pruebas como...
JIM PONS: Remoja tus camisas en él, remoja tus dientes en él. Que toque el piano. Síguelo por toda la manzana. Llévalo en vez de los vaqueros. Baña con él a tus perritos. Dáselo de comer a tus patos. Úsalo en lugar del cloro en tu piscina. Respíralo. Ámalo.
¿Qué?
¡Guaaaaaaau!
¿Qué puedo yo?
¡Guaaaaaaau!
¿Qué?
¿Qué puedo yo decir de esto?
¡Guaaaaaaau!
¡Guaaaaaaau!
¿Qué puedo yo?
¡Guaaaaaaau!
¿Qué?
¿Qué puedo yo decir de esto?
¡Guaaaaaaau!